Nací un 31 de enero en Bariloche y viví casi toda mi vida en la Patagonia. Amo sus montañas, sus lagos, el aire puro y el regalo de una infancia llena de paisajes mágicos.
Las fotos forman parte de mi vida desde pequeña; mi mamá llevaba siempre la cámara a cualquier lugar a donde fuéramos y es así como la fotografía se convirtió para mí, en una forma de vida.
Hace 10 años que me dedico a la fotografía profesional de eventos. En cada boda busco inmortalizar los momentos y lograr que mi registro transmita las emociones que cada pareja y sus invitados vivirán ese día.
Lo que más me conmueve de ser fotógrafa de bodas es poder capturar y detener esos instantes de amor que nacerán de cada historia.
Que las fotos se conviertan en una forma de viajar, una y otra vez, a ese día único y tan especial.


